
Por Karen Gutierrez, Univision
Washington, D.C. — 4 de diciembre de 2025
El gobierno del presidente Donald Trump ha dado a conocer este jueves una de las medidas migratorias más restrictivas en años: una considerable reducción en la validez máxima de los permisos de trabajo para asilados, refugiados y aquellos que están bajo diversas formas de protección contra la deportación. Esta decisión, anunciada por los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), reduce el periodo máximo de validez del Documento de Autorización de Empleo (EAD) de cinco años a solo 18 meses, tanto para solicitudes iniciales como para renovaciones.
La nueva política se implementará para todas las solicitudes pendientes o presentadas a partir del 5 de diciembre de 2025, lo que afectará a decenas de miles de inmigrantes que dependen del EAD para poder trabajar legalmente y mantener a sus familias.
Una medida argumentada por “seguridad pública”
Joseph Edlow, director de USCIS, declaró que la reducción es una respuesta directa al ataque perpetrado por un inmigrante afgano contra dos guardias nacionales en Washington D.C. la semana pasada. “Reducir el período máximo de validez de la autorización de empleo garantizará que quienes buscan empleo en Estados Unidos no amenacen la seguridad pública ni promuevan ideologías antiamericanas perjudiciales”, afirmó.
No obstante, esta medida afecta de forma indiscriminada a asilados, refugiados, solicitantes de cancelación de deportación, beneficiarios de alivios humanitarios y aquellos protegidos por leyes como el Ajuste Nicaragüense y la Ley de Alivio Centroamericana, sin distinguir entre nacionalidades, historiales o niveles de riesgo.
Este anuncio representa un cambio abrupto para USCIS, que hace tan solo dos años había extendido la vigencia del EAD a cinco años con el objetivo de reducir demoras administrativas. Antes de eso, el permiso se otorgaba por un periodo de dos años.
TPS y ‘parole’: vigencias aún más breves
El cambio también afectará a beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) y a personas bajo parole humanitario. En estos casos, la vigencia del permiso de trabajo será:
- De un año, o
- Hasta la fecha de expiración del TPS vigente,
- Lo que sea más corto.
Esto significa que miles de hondureños, salvadoreños, haitianos, venezolanos y otras comunidades con TPS podrían enfrentarse a renovaciones más frecuentes, mayores costos y una mayor vulnerabilidad laboral.
Una ola de restricciones tras un único ataque
El recorte a los permisos de trabajo es solo una de varias medidas implementadas recientemente, todas justificadas por la administración Trump como respuestas de seguridad nacional tras el ataque ocurrido en Washington.
Entre las acciones recientes se encuentran:
■ Revisión masiva de tarjetas de residencia
Edlow anunció que “cada green card de cada extranjero procedente de países considerados problemáticos” sería revisada. La lista incluye a ciudadanos de Afganistán, Venezuela, Cuba, Haití, Irán, Somalia, Libia, Sudán y Yemen, entre otros.
■ Suspensión total de decisiones de asilo
USCIS informó sobre la “suspensión de todas las decisiones de asilo” hasta que se revisen cada uno de los casos a un “nivel máximo posible”.
■ Pausa en beneficios migratorios para ciudadanos de 19 países
Esto incluye la cancelación de ceremonias de ciudadanía y aplazamientos de entrevistas para personas de naciones consideradas de “alto riesgo”.
■ Suspensión inmediata de visas para titulares de pasaporte afgano
El Departamento de Estado ha detenido la emisión de visas bajo el argumento de proteger a los estadounidenses.
Organizaciones de defensa de inmigrantes han advertido que estas medidas colectivas penalizan a comunidades enteras por las acciones de una sola persona.
Críticas de organizaciones: “No se debe castigar a todos”
La organización #AfghanEvac, fundada en 2021 tras el retiro militar de Afganistán, condenó el ataque contra los guardias, pero rechazo que se utilice como justificación para endurecer las políticas hacia todos los refugiados afganos.
“El acto aislado y violento de un individuo no debería ser utilizado como excusa para definir o menospreciar a toda una comunidad”, expresó el grupo en un comunicado.
Grupos de derechos humanos alertan que estas políticas podrían llevar a familias a una situación de incertidumbre económica, obstaculizar su integración y generar una carga adicional sobre los estados y organizaciones que brindan asistencia a inmigrantes vulnerables.
Un impacto para quienes ya superaron rigurosos filtros
Los refugiados y asilados en Estados Unidos ya enfrentan múltiples filtros de seguridad, entrevistas, verificaciones biométricas y controles de antecedentes antes de recibir protección o un permiso de trabajo. La reducción del EAD no solo incrementará los trámites y costos, sino que también podría dejar a miles de trabajadores sin autorización laboral debido a la lentitud en USCIS.
Abogados de inmigración indican que esta medida podría saturar el sistema, aumentando los tiempos de espera y complicando aún más que inmigrantes que ya están contribuyendo a la economía mantengan su estabilidad laboral y familiar.
Qué esperar ahora
Se espera que la implementación inmediata provoque un incremento en solicitudes y renovaciones antes del 5 de diciembre. Las organizaciones legales y los defensores prevén litigios, argumentando que las nuevas reglas podrían violar principios de debido proceso y afectar a personas con estatus humanitario legal.
Mientras tanto, la administración Trump sigue expandiendo las restricciones migratorias, reforzando un enfoque de línea dura que se ha intensificado tras el ataque en D.C. y que está redefiniendo el panorama del asilo en Estados Unidos.
Fuente original: Noticias Colorado
Por Karen Gutierrez
4 Dec, 2025





