La familia Ruiz, reconocida en la comunidad, está dedicada a preservar la tradición piñatera, un arte que se ha transmitido de generación en generación. Hacer una piñata no es simplemente un pasatiempo; para ellos, es una forma de vida que refleja la rica cultura mexicana. Cada piñata que crean es un testimonio de su creatividad artesanal, infundiendo cada color y forma con significados profundos y alegría.
El proceso de elaboración de una piñata, desde la selección de materiales hasta el acabado final, requiere una atención meticulosa a los detalles. La familia Ruiz utiliza técnicas tradicionales, pero también incorpora elementos modernos para atraer a las nuevas generaciones y mantener su relevancia en el tiempo. Debido a esta fusión de lo antiguo y lo nuevo, sus piñatas han ganado popularidad en la región de Los Ángeles, donde las celebraciones culturales son un punto central para la comunidad.
Adicionalmente, la familia se ha comprometido a enseñar a otros sobre este arte, organizando talleres y eventos comunitarios que invitan a todos a experimentar el proceso creativo de hacer piñatas. Esto no solo ayuda a mantener viva la tradición, sino que también fortalece los lazos comunitarios.
En un mundo donde las costumbres a menudo se ven amenazadas por la modernidad, la familia Ruiz se mantiene firme en su misión de preservar la tradición piñatera, asegurando que las futuras generaciones puedan disfrutar de la magia de las piñatas en sus celebraciones.
El amor y la dedicación que ponen en cada creación son palpables, y su trabajo pone de relieve la importancia de las tradiciones culturales en la identidad mexicana. Al final, no sólo hacen piñatas; crean recuerdos y alegrías que perduran en el tiempo.
Por Telediario
9 Dec, 2025





