Tijuana, BC.- La mañana del 14 de diciembre se convirtió en un día trágico para la familia Sevilla Pérez. Don Nico, quien durante años se levantó antes del amanecer para vender tacos en el bulevar Cucapah, nunca imaginó que su rutina diaria terminaría en un fatal atropellamiento. Un joven, que conducía a alta velocidad, lo arrolló, acabando con su vida.
El responsable, según el informe policial, es un joven de 18 años que, al momento de su detención, presentaba signos de haber consumido alcohol. Este caso se suma a una alarmante ola de atropellamientos fatales relacionados con la ebriedad al volante, una situación que preocupa profundamente a la comunidad tijuanense.
Miguel Sevilla, hijo de Don Nico, describe con dolor ese momento desgarrador: “De repente se escucha un impacto muy fuerte, volteo hacia donde estaba el puesto de los tacos y no miro nada, pues cuando miro, mi papá estaba arrollado”, relató.
Don Nico fue llevado de emergencia al hospital, pero no logró sobrevivir a las graves lesiones. La noticia devastó a su familia, quien dependió de su incansable labor durante décadas.
Este diciembre, Don Nico habría cumplido 74 años. Originario de Puebla, llegó con sus siete hijos a Tijuana hace más de 30 años, con la esperanza de mejorar su vida. A través de la venta de tacos, logró brindarles un futuro hasta su último día.
A pesar de su edad, Don Nico trabajaba de lunes a domingo, levantándose a las cinco de la mañana. Su esposa, Ángela Pérez, recuerda la ética laboral de su marido: “Él siempre trabajaba temprano, era muy responsable con sus hijos y conmigo”, expresó.
La detención del joven conductor no ha traído consuelo a la familia. Miguel Sevilla exige responsabilidad legal: “Por un joven conductor ebrio, mi padre pierde la vida, esto no se puede quedar así”, afirmó con determinación.
Incidentes como este han llevado a los familiares de víctimas a presionar para que se endurezcan las leyes contra quienes manejan bajo el efecto del alcohol. Sostienen que, dado que se trata de homicidio culposo, los responsables no deben enfrentar el proceso en libertad.
La mañana después del atropellamiento, la familia de Don Nico se presentó en la fiscalía para ofrecer su testimonio. En medio del luto, también pidieron que el responsable y su familia asuman las consecuencias de sus acciones.
“Mi hijo pide justicia y que los familiares del conductor también asuman su responsabilidad, esto no puede quedar impune”, añadió Ángela Pérez.
Por el momento, el conductor identificado como Eduardo permanece en detención. Un juez decidirá su situación legal en los próximos días. Mientras tanto, la familia Sevilla Pérez enfrenta una Navidad marcada por la tristeza y la ausencia, y Tijuana suma una víctima más a la triste estadística de muertes por atropellamiento relacionado con la ebriedad al volante.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Claudia Orozco
16 Dec, 2025





