
En un contexto marcado por la tensión política en Estados Unidos, la Selección Mexicana de fútbol, conocida como el ‘Tri’, sigue siendo un vínculo emocional fundamental para millones de mexicanos en el extranjero. El fútbol mexicano ofrece, no solo una identidad y un sentido de pertenencia, sino también un refugio a quienes se encuentran lejos de su hogar.
Recientemente, México se coronó campeón de la Copa Oro, defendiendo exitosamente el título obtenido en 2023 y logrando un histórico doblete consecutivo en la CONCACAF.
Las redes sociales se vieron inundadas de manifestaciones de alegría, orgullo y apoyo. Este triunfo, aunque en el ámbito deportivo, representa mucho más que un simple juego: es un respiro emocional y un recordatorio de que la identidad y la esperanza de la comunidad siguen vivas, tanto dentro como fuera del campo.
Han transcurrido al menos seis años desde que la Selección Mexicana superó de manera dominante a Estados Unidos. En la edición de 2023, los equipos no se encontraron en la final, ya que la selección estadounidense fue eliminada en semifinales por Panamá.
Durante la Copa, los aficionados fueron testigos de la consolidación de Raúl Jiménez como ídolo del ‘Tri’. Sin embargo, las expectativas eran aún más altas, ya que se anticipaba que Jiménez pudiera superar, o al menos acercarse, al récord de goles de Javier “Chicharito” Hernández.
Además, la esperanza de México se centra en Gilberto Mora, un joven de 16 años que hizo historia al convertirse en el jugador más joven en jugar una final internacional con la selección mayor, superando el récord anterior del español Lamine Yamal en la pasada Eurocopa.
Mora, originario de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y actualmente jugador de los Xolos de Tijuana, debutó bajo la dirección del exentrenador de la Selección Mexicana, Juan Carlos Osorio.
El partido comenzó con el equipo dirigido por Mauricio Pochettino, donde Chris Richards logró rematar al travesaño en los primeros minutos. Al minuto 26, Raúl Jiménez, tras un gran pase de Marcel Ruiz, remató de zurda, dejando sin opciones al arquero estadounidense.
En otra jugada iniciada por Alexis Vega, Edson Álvarez selló el resultado con un gol que, a pesar de ser revisado por el VAR debido a una posible mano, fue finalmente validado.
El próximo desafío oficial de México será el Mundial de 2026, donde buscará hacer historia como anfitrión ante su afición local.
La escuadra, dirigida por Javier Aguirre, ha enfrentado diversos retos institucionales, incluyendo la renuncia del presidente de la Federación Mexicana de Fútbol el año pasado.
Este nuevo título no solo representa un logro para el fútbol nacional, sino también un poderoso símbolo de orgullo y esperanza para la comunidad mexicana en Estados Unidos.
A lo largo de los años, las presentaciones del ‘Tri’ en territorio estadounidense han recibido críticas tanto por la afición como por los escasos resultados deportivos y decisiones cuestionables de los directivos de la Federación y la Liga MX. Además, la falta de partidos en casa ha generado un descontento significativo.
El impacto económico generado por la nostalgia hacia una patria que muchos no pueden visitar (ya sea por necesidad o por falta de oportunidades) ha alimentado un descontento palpable, que se manifiesta en abucheos y el polémico “grito” cuando el equipo no cumple con las expectativas.
No obstante, en esta edición de la Copa Oro, México logró revertir un marcador adverso contra la selección estadounidense. Más allá del ámbito deportivo, este triunfo resuena con la realidad social de una comunidad mexicana que lucha por cambiar su destino, enfrentar la adversidad y salir victoriosa en un contexto donde se percibe que su bienestar está amenazado por el gobierno.
Fuente original: Noticias New Mexico
Por Alan Tiscareno
24 Dec, 2025





