La situación de violencia en Jalisco continúa deteriorándose, evidenciada por el aumento de casos en los que el homicidio se lleva a cabo sin represalias. Este fenómeno, conocido como “matar sin consecuencias”, ha permeado en la cultura del crimen organizado y ha socavado la seguridad pública.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades por combatir la criminalidad en Jalisco, la impunidad persiste. Muchos ciudadanos se sienten desprotegidos, y quienes operan al margen de la ley lo hacen sin temor a ser atrapados. Las estadísticas muestran un aumento alarmante en los índices de homicidio, lo que representa una grave preocupación para la sociedad.
El contexto de violencia no solo afecta a las víctimas directas, sino también a sus familias y a la comunidad en general. La incertidumbre y el miedo se han vuelto parte de la vida cotidiana de los habitantes de Jalisco.
El tema ha comenzado a captar la atención de los medios a nivel nacional e internacional, generando un debate sobre las políticas de seguridad implementadas en la región y su efectividad. Las voces en contra de la violencia se hacen cada vez más fuertes, llamando a un cambio real y a un enfoque más humano en la lucha contra la criminalidad.
La situación en Jalisco es un claro reflejo de lo que sucede en otras partes de México, donde la violencia y la impunidad han tomado el control. Perder la batalla contra estos fenómenos es algo que no solo afectará al presente, sino que también tendrá consecuencias graves para las futuras generaciones.
Mientras tanto, los ciudadanos de Jalisco esperan la llegada de un cambio que frene la ola de violencia y les devuelva el sentido de seguridad que todos merecen.
Por Telediario
7 Jan, 2026




